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Hermanos de armas, hermanos del destino. (Adrien Florent)

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Hermanos de armas, hermanos del destino. (Adrien Florent)

Mensaje por Svenar Hightower el Miér Feb 27, 2013 5:32 pm

Hacía varios días que tenía conocimiento de que mi cuñado, Lord Adrien Florent, pasaría por Antigua a visitar a su hermana, mi esposa, y a tratar temas de urgente importancia. Hoy, ése día había llegado y me encontraba a mí en la Ciudadela de los Maestres, revisando unos libros antiguos que requerían mi inmediata atención. La vida en la ciudadela siempre había llamado mi atención y me había parecido de las mas nobles que un hombre podía aspirar. El conocimiento y la razón se podían sentir entre la humedad y el polvo de esa bien mantenida colección... Inmensa y arrebatadora. Las estanterías tenía varios metros de altura y estaban colmadas hasta el techo de tomos y de pergaminos... Mucha responsabilidad recaía en mis hombros al tener que defender éstas cosas además.

Luego de retirar los pergaminos que necesitaba, se los dejé al Maestre encargado del registro con una sonrisa y un intercambio de palabras cordiales. Luego me retiré y mis hombres me siguieron detrás, vestidos con las armaduras de los soldados de Antigua: cascos con forma de torre y visera, armadura de anillas y láminas sobre ellas y, como eran de alto rango, capas largas y grises. Apenas les veía el rostro, pero era mejor así. No estaban allí para ser mis amigos por mucho que quisiera acordarme todos sus nombres... aunque hacía el esfuerzo con los más frecuentes y antiguos. Con el tiempo me acordaba de diez nombres asociados con diez caras distintas. Mis pensamientos se vieron interrumpidos por un mozo de cuadra que venía a entregarme un recado de mi esposa diciéndome que Adrien Florent ya estaba en la Ciudad y que iría al Faro ésa noche. Asentí y le indiqué a los míos que iríamos rumbo a Torrealta.

El camino fue corto y sin incidentes. Montábamos nuestros caballos, yo sobre Fames y vestido con mis tradicional prendas grises salvo por las botas color marrón oscuro. Una vez en la fortaleza me dirigí a mi estudio, sabiendo que Enery no había llegado todavía con Adrien, con el Maestre Marteras a mis espaldas. A veces me preguntaba como el hombre tan anciano era capaz de subir y bajar las escaleras del Faro de forma tan sencilla, pero ahora me limité a dirigirle unas palabras de reconocimiento y amistad y le entregué los pergaminos de la Biblioteca. Conmigo traía un libro para mí y otro para mi esposa que sabía que no lo podía conseguir por ningún lado... ésa noche se lo daría. Me deshice de mi capa y despedí a los sirvientes de la limpieza que estaban en el estudio, no sin antes decirles que ni bien llegara Adrien Florent lo hicieran pasar a su habitación y que descansara y se aseara así como sus hombres y que luego me viniera a ver al estudio antes de la cena.

Me dispuse a limpiarme y relajarme yo mismo. Con Adrien aquí, las cosas podían calmarse un poco dentro de mi alma.

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Re: Hermanos de armas, hermanos del destino. (Adrien Florent)

Mensaje por Adrien Florent el Vie Mar 01, 2013 1:22 pm

Mi hermana y yo habíamos vuelto casi al atardecer, de dar un largo paseo, mantener una conversación de lo mas constructiva emocionalmente, y de probar algunas de las maravillas gastronómicas de las que gozaba una ciudad como Antigua.

Pero en cuanto entre en mis aposentos, me dije que quizás ese había sido el ultimo remanso de paz en mucho, mucho tiempo, y eso me hizo cuestionarme algunas cosas acerca de la verdad de la vida y de por que estamos aquí, y no allí, o viceversa.
Dejaría esas elucubraciones para mis textos de filosofía, los cuales estaba dejando bastante abandonados en los últimos tiempos.

Una vez escuche decir a un sabia, que un verdadero hombre tiene que hacer tres cosas en la vida para poder decir que ha cumplido con ella, una era plantar un árbol, yo tenia unos hermosos jardines en mi hogar, de los que me ocupaba personalmente cuando mis obligaciones me lo permitían, otra de las cosas, era tener un hijo, y lo cierto era que en eso no estaba cumpliendo, aun que tenia el pleno convencimiento de que eso cambiaría próximamente.
Y por ultimo la tercera, y quizás la mas importante para mi, era la de escribir un libro, yo lo llevaba haciendo desde hacia años, era un manuscrito sobre la filosofía del ser humano, tratando de entender cada uno de sus puntos de vista, donde podías asomarte y perderte durante días en suposiciones banales.

Pero también era cierto que con estas mismas premisas, observaba muchas veces a los habitantes de mis tierras, era en su mayoría labriegos curtidos por la dura vida del campo, granjeros cuya mayor ambición era poder sacar algo mas de dinero por una res en los mercados de ganado.
Pensaba que ellos si eran verdaderos hombres, cumplían a la perfección con todas y cada una de las premisas que se les pedía para considerarles hombres, pero mucho de ellos, no sabían escribir, otros no tenían hijos, aun que era raro, hacia falta mucha mano de obra en las granjas, y la mano de obra de los hijos era la primera a la que se recurría, y tan solo unos pocos plantaban arboles.
Creo que quizás ese hombre sabio que me dijo todo aquello, jamas se había detenido a cavar un campo para plantar lo, o guiado a un gran rebaño a través de las praderas, quizás solo era uno de esos eruditos que se podían permitir el lujo de sentarse en sus escritorios a escribir acerca de la vida, por que los labriegos cumplían con sus obligaciones.

Estaba sumido en tales pensamientos, cuando un sirviente de la casa pico a la puerta, y me dijo que el señor me esperaba para charlar, antes de la cena.

Le di las gracias, me di un baño y me cambie de ropa, cuando estuve presentable salí por la puerta, pero volví a buscar algo que había traído para la ciudadela de los maestres.

Tome la caja de cuero, la acomode bajo el brazo y fui al encuentro de mi cuñado y amigo Svenar.

Pique a la puerta educadamente antes de pasar.
- con tu permiso- sonrei una vez dentro, pose la caja sobre una mesa y me acerque a el para estrechar su mano- amigo mio, tienes mal aspecto, y algo me dice que cuando salga de aquí yo también tendré el mismo rostro.

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Re: Hermanos de armas, hermanos del destino. (Adrien Florent)

Mensaje por Svenar Hightower el Vie Mar 01, 2013 2:08 pm

Dejé que Adrien picara la puerta y entrara. No estábamos para andarnos con rodeos y menos entre amigos y familia, por lo que, cuando entró por ella, le sonreí cansado, aunque sinceramente. Me levanté de mi sillón y dí la vuelta al estudio para estrechar su mano y darle un firme apretón en el otro hombro de forma amistosa, mirándolo a los ojos. "Bienaventurados los ojos que te ven Adrien!... sí tengo mal aspecto no es porque así lo desee, creeme, sino por las viscisitudes que nos tocarán vivir pronto..." dije con una media sonrisa en el rostro. Observé el paquete que dejó en la mesa, pero no hice referencia al mismo, sólo me remití a hacerle una seña para que me acompañara a los sillones que daban al valcón del Estudio, al aire libre. El encierro nunca había sido mi fuerte.

Una vez entre los asientos que daban al océano y a la noche etérea desde una altura majestuosa, la más alta de Poniente, traje conmigo una botella de vino de mis propias reservas y dos copas, indicándole que se siente. "Probablemente tu cara cambie cuando te vayas de aquí, pero no sé exactamente cómo..." aseguré pensativo, sirviendo las dos copas y dándole una a mi cuñado para después sentarme en el sillón con la mía en mano. "Lamento que la conversación gire alrededor de ésto, Adrien, pero es necesario que hablemos de la situación en la que nos encontramos frente al conflicto que está por estallar..." aseguré haciendo girar el vino en mi copa. No era un fanático de los excesos, pero definitivamente gastaba el dinero en pocas cosas de forma excesiva, entre ellas, el vino.

Miré el horizonte, iluminado por la luz de la luna y el reflejo contra las aguas. "La guerra se cierne sobre nosotros y en dos días, Garlan Tyrell convocará a sus vasallos al Consejo del Dominio, al cual, por supuesto, asistiré" exclamé y dí un sorbo a mi copa, disfrutando del sabor del líquido. "Ambos sabemos que mi simpatía no está con la causa de los Tyrell y de sus aliados los Fuegoscuro, pero no es sólo por éso que no estoy convencido en prestarle mi apoyo y el de mis banderizos a Garlan, sino porque, pronto, nuestros territorios serán atacados por Piratas de las Islas de Hierro y, si entregamos nuestras tropas a las Rosas, no habrá nadie o casi nadie para defender nuestras familias..." dije, y saqué de mi bolsillo la carta que el rey Daeron me había mandado y se la entregué para que la leyera y esperé de forma paciente.

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Spoiler:
A la atención de Lord Svenar Hightower:

Estimado señor, me pongo en contacto con vos en tiempos que pronto serán convulsos para Poniente. Yo, el legítimo rey de Poniente por la Gracia de los Siete, os llamo a defender el honor de la justicia y a no apoyar la deshonra de una sublevación contra el legítimo gobernante de Poniente y sabed que la verdadera justicia caerá como un rayo fulminante contra aquellos que apoyen a mi hermano Daemon, a él se le juzgará el primero.

Sabed que no estamos solos, que grandes casas de Poniente están dispuestas a ir a la guerra por defender la paz y la verdadera monarquía del reino y dos de ellas ya están movilizando sus fuerzas, como son los hijos del Hierro y los hijos de los Ríos. Yo mismo iré a la cabeza de mis tropas hasta el Dominio, para encerrar al usurpador en el agujero que se merece y os pido vuestra colaboración en esta contienda. De ser así, ruego escribáis una misiva a lord Harrald Greyjoy para que sus barcos no atraquen con hostiles intenciones en vuestras costas al no tener conocimiento de vuestra disposición en la contienda.

Sabed que los Siete bendecirán a vuestra familia si apoyáis al que gobierna por la unción de éstos y no al que quiere matar para gobernar en su nombre con mano férrea. Espero vuestra respuesta.

Daeron II Targaryen, rey de los ándalos, de los rhoynar y de los primeros hombres.

Una vez que terminara de leer, lo miré de nuevo con gesto suspicaz. "Ambos sabemos que los Greyjoy de las Islas de Hierro no son de confiar... ni un poco. No concuerdo con el rey en trazar alianzas con piratas y saqueadores y no dejaré que un ejército de ellos se acerque a mi ciudad o a la de mis allegados..." seguí tomando de la copa, sintiendo la necesidad de mojar mi garganta. "Tyrell sabe de mi desconfianza para con él y de mis amistades con la familia real, o por lo menos debo pensar que lo hace, así que será suspicaz para conmigo y me presionará e intentará arrinconarme..." dije suavemente, reflexionando. "Probablemente éso me juegue en contra a mí y a favor de Su Majestad, Daeron Targaryen, porque verán mi resistencia como un apoyo incondicional hacia la Corona cuando no es así. Lo que defiendo aquí es a mi gente y el camino de las Rosas Doradas y el Dragón Negro no es el indicado según mi punto de vista.". Observé a mi cuñado y amigo con apremio y un dejo de ansiedad en los ojos. "No sé si Garlan Tyrell te ha enviado algún cuervo para convocarte al Consejo, pero hoy te digo cual es la situación y qué camino van a seguir los Hightowers... probablemente, defendiendo nuestras tierras, los Tyrell lo vean como un acto de traición y nos condenarán, conformando así un tercer bando en ésta guerra multitudinaria... mi pregunta es muy simple mi amigo, los Florent cabalgarán conmigo si dicha situación fuera a presentarse?"

Sabía la respuesta en realidad, pero era completamente descortés no presentarle la situación a uno de los pocos amigos y familia que me quedaban.

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Re: Hermanos de armas, hermanos del destino. (Adrien Florent)

Mensaje por Adrien Florent el Sáb Mar 02, 2013 1:07 pm

Me deje llevar por el y por su semblante serio, olvidando por completo el regalo que traía para el, trajo un par de copas con vino, nos sentamos a pleno raso, pudiendo disfrutar de las vistes y del frescor de la noche que se avecinaba.
Cualquiera que no nos escuchase, podía llegar a pensar que era el reencuentro de un par de viejos amigos, compañeros de fatigas, pero esas estaban por llegar.

Le escuche detenidamente mientras iba contándome todo eso hasta que pronuncio la ultima palabra.

Alce mi copa he hice girar el vino dentro.
-El día que mi hermana se caso contigo, fue un día duro para mi, sabes todo el amor que siento por ella, ademas de que es mi gran confidente, pero he de reconocer que mereció la pena, su marido tiene gustos caros y yo me aprovecho de ellos, excelente vino.

Bromee tomando un largo trago de mi copa, la pose en una mesa y luego me gire hacia el.

-Tus palabras son las mismas que las mías mi querido Svenar, yo mismo quería hacerte las mismas confesiones, pero creo que tu has sido el mejor en exponerlas, somos familia, debemos de estar mas unidos que nunca, por eso mismo, no me cansare jamas de decir, que los Florent y los Hightower, cabalgaran durante muchas generaciones juntos, empecemos nosotros.

No era de hablar tanto y el mero echo de hacerlo hasta me resultaba raro a mi mismo, tome de nuevo la copa y le di un trago para recuperar la saliba gastada a la hora de hablar, luego recordé lo del regalo, me puse en pie y entre de nuevo en la estancia, saliendo con el en la mano.
Se lo pose sobre las piernas y sonreí.

-Cuéntame cuales son tus ideas, mientras ojeas ese libro, lo compre hace algunos años en una de las ciudades libres, no recuerdo bien en cual, esta escrito en un idioma extraño que no he sido capaz de descifrar, tal vez los maestres puedan hacerlo.

Podría parecer que no le daba la suficiente importancia a los problemas que se avecinaban, nada mas lejos de la realidad, que estuviese tan jovial no era significado de que me tomase todo aquello a broma, simplemente creía que ya habría tiempo para estar serios, hoy no.
Hoy me había reencontrado con mi amada hermana, con mi amigo Svenar, hoy ningún enemigo me quitaría eso, hoy no.

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Re: Hermanos de armas, hermanos del destino. (Adrien Florent)

Mensaje por Svenar Hightower el Sáb Mar 02, 2013 10:19 pm

Miré con atención a Adrien. Siempre había sido de menos palabras que yo, mas de alguien que las escribía y las pensaba antes de decir nada así que no me sorprendía que fuera escueto. No tenía nada que reprocharle de hecho, no hizo más que tranquilizarme con sus palabras. Era bueno saber que había gente que compartía las opiniones de uno en la vorágine que significaba la situación actual de Poniente. Sonreí levemente cuando elogió el vino que consumíamos. Era de los pocos vicios caros que consideraba valioso gastar dinero. Me sorprendí sobremanera cuando Adrien trajo el libro y lo colocó en mi regazo. Enarqué una ceja al escuchar que estaba escrito en una lengua extraña... pero me dispuse a hojearlo mientras que lo escuchaba.

"Gracias amigo mío... no debías molestarte en traerme un obsequio..." dije, pensando que la conversación se desviaría, pero no era así. Sólo era una tregua de los asuntos de verdad importantes, pero entendía que, tras mucho tiempo sin verle, Adrien hiciera éstos gestos para aferrarse a lo que la familia y los amigos... a veces olvidaba lo que era estar en paz con uno mismo y con los suyos después de tantos años de acostumbrarse a lo peor que la vida y los dioses eran capaces de ponerte en frente. Hojee el libro, visualizando los extraños carácteres en el presentes y, luego de un rato, me quedé mirando su cubierta.

"Mis pensamientos se centran ahora en los pasos que debemos seguir... si poner nuestras lealtades con el Reino y con Nuestro Señor Feudal por sobre nuestra lealtad a nuestra familia y gente..." exclamé, muy conciente que, con los oyentes equivocados, podría ser considerado como traidor al Dominio. Quizás... pero nada mas lejos según mi punto de vista. "Éste juego se debe jugar de forma cuidadosa Adrien, tenemos que presentarnos ante Garlan Tyrell y ver cual será su plan con respecto a la Guerra... allí es cuando nosotros decidiremos nuestro destino."

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Re: Hermanos de armas, hermanos del destino. (Adrien Florent)

Mensaje por Adrien Florent el Mar Mar 05, 2013 5:08 pm

Svenar parecía tener un plan trazado dentro de su cabeza, pero parecía mover de manera confusa sus piezas, no por no saber como hacerlo, si no mas bien por la cautela con que lo hacia, eso era bueno, sin duda, un hombre virtuoso, por algo sus razonamientos y puntos de vista siempre los escuchaba con suma atención, podían llegar a ser bastante importantes.

-te comprendo amigo, y comprendo la necesidad de ir con calma ante Garlan, pero no se hasta que punto podemos mantener esa calma sin abrir un segundo frente de batalla, el Dominio sera el mas afectado por esta guerra, y eso parece no entenderlo, quizás podamos planteárselo de alguna manera, tal vez con calma, es un hombre que se puede encender con rapidez.

No conocía demasiado a mi señor feudal, pero si lo suficiente para saber que si dábamos el paso equivocado acabaríamos donde no nos gustara terminar, y eso no era algo que me gustase, aun que la vida era riesgo y sin riesgo no había gloria.

-mi intención es tratar de hacerle ver la importancia de trasladar la guerra a otras tierras, al igual que la importancia de no posicionarnos, el Dominio tiene su propio enemigo, y todos caerán como chacales reclamando su pieza cuando vean lo desprotegido del lugar.

Observe como miraba el libro y luego tome otro trago de vino tranquilamente, era un buen vino, gustos exquisitos, y una clara capacidad de mando, era un hombre agradable que amaba a mi hermana, bueno, a los Florent parecía sonreír les la fortuna por fin.

- no es ninguna molestia Svenar, es mas, para mi es todo un honor- exclame sonriente, para al final borrar la sonrisa- no seremos capaces de parar esto, la guerra ya ha comenzado y aun no lo sabemos.

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Re: Hermanos de armas, hermanos del destino. (Adrien Florent)

Mensaje por Svenar Hightower el Mar Mar 05, 2013 8:54 pm

Sonreí. Era verdad, la guerra no podía ser detenida. Lo único que podíamos hacer nosotros ahora era decidir de qué lado lucharíamos... y algo me decía que no sería del lado de ninguno de los Dragones... por lo menos por ahora. Agradecía poder compartir éstos pensamientos justamente con Adrien Florent, uno de los pocos hombres en todo el Dominio en el que podía confiar sin problemas. No era mi vasallo, ni mi espada juramentada. No era mi pieza para mover en el tablero... y, para variar, éso era lo que lo hacía tan importante para mí. Podía escucharle decir otra opinión y no se le caería un pelo en indicarme cuando estaba equivocado. Asentí levemente ante sus palabras ya que no podían ser más indicadas. Garlan Tyrell era un campo de rosas... ante el mínimo fuego se encendía por completo... y ahora un dragón dormía sobre él.

"Claramente se formará un tercer bando en el Dominio... el bando de aquellos que queremos lo mejor para el pueblo que tenemos tras nuestras espaldas y no vemos que la guerra sea lo justo a hacer... pero debemos estar unidos en ésto y mover las piezas con cuidado... no queremos que la guerra se transporte a la costa Occidental más de lo que deseamos..." aseguré, volviendo a poner mis manos sobre los descansabrazos del sillón y miré las estrellas. "Garlan Tyrell ya está demasiado comprometido, por no decir manipulado, por Daemon Fuegoscuro... no escuchará otra razón que la del Dragón Negro... no, aquí estamos solos mi amigo. El Dominio no será defendido por su Señor Feudal, sino por aquellos que le juraron fidelidad, cosa que seguiremos siendo pero, no responderemos su llamado si a la guerra nos quiere llevar. No se da cuenta que la guerra la tendrá en puerta mucho antes."

En el Dominio eramos pocos los que veíamos éste peligro, pero, por suerte, tenía amigos en otras tierras que podían ayudarnos. "Cuando el consejo de vasallos termine, mandaré un cuervo a Tybolt Lannister, amigo mío de toda la vida. También enviaré a Enery a Occidente. No pienso arriesgar su vida y creo que estarás de acuerdo en éso...." dije, muy seguro que él tampoco estaría dispuesto a que su hermana se viera en peligro. "Una vez que los Cuervos hayan sido enviados, te mandaré uno a tí y a todos los lores que seguirán manteniendo nuestros ideales para levantarnos en armas contra los piratas si intentan atracar en el Dominio... no será fácil, pero no podemos perder Antigua y Aguasclaras...." me estaba adelantando mucho, pero era necesario hablar de ello.

Me relajé. Había hablado y estaba informado de casi todo lo que yo sabía. No lo podían tomar deprevenido. A medida que se acercaba la hora, me dí cuenta que era momento de ir a cenar.

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Re: Hermanos de armas, hermanos del destino. (Adrien Florent)

Mensaje por Adrien Florent el Miér Mar 06, 2013 5:30 pm

La defensa de el pueblo era la defensa de nuestras tierras, no nuestras tierras de manera posesiva igual que un señor habla de su feudo, si no de las tierras en las que habíamos nacido muchos, en las que habíamos crecido, aprendido lo que era la vida, en la que habíamos llorado de tristeza por la muerte de un padre y reído de alegría con una gran noticia, todo ello se veía ahora amenazado, mas que nunca ahora el Dominio, requería de sus caballeros, y estos no serian los que partiesen a la batalla por la codicia de los hombres que dejaban atrás, sus tierras sin importarles la suerte de sus súbditos.

-Somos unos privilegiados Svenar, si Antigua cayera, y Aguasclaras también, en el ultimo momento, en ese momento, en el que ya viéramos la muerte sonreírnos, creo que seriamos unos privilegiados, habríamos complico con nuestra labor como caballeros de estas tierras, puede que incluso algún día alguien nos recordase, no gracias a los vencedores, que escribirían sobre nosotros como traidores, pero nosotros, sabríamos la verdad.

La mire largo y tendido, pose mi mano sobre la suya y sonreí.

-somos grandes Svenar, aun que nuestras fuerzas sean pequeñas, la verdad saldrá victoriosa.

Me incorpore de mi silla y me senté sobre el rellano del balcón, para mirarle directamente a la cara, luego tome un trago de mi copa.

-creo que deberíamos de establecer una linea de defensa de norte a sur, desde Aguasclaras hasta Antigua, con torres de vigía constantemente guarnecidas, en caso de que lleguen encenderíamos la hoguera, y a su vez esta avisaría a la siguiente torre, y viceversa, pero, por donde esperar el ataque? Crees que Garlan nos dejara tranquilos mientras juega en el este?

La verdad es que mi opinión era que así lo haría, por lo menos mientras tuviese que concentrar sus fuerzas en luchar contra el rey, luego se volvería hacia nosotros y nos llevaría por delante, nos pondría como ejemplo de traidores, y solo los siete saben lo que podría llegar a hacernos.

-creo que tal vez deberíamos de pasar a la ofensiva, pero, también esta el problema del mar, que a saber cuando nos escupirá.

La sola mención de ver a mi hermana en peligro me puso tenso como la cuerda de un acordeón, recordando aquella maldita mañana en Aguasclaras, cuando unos malnacidos, los siete los juzguen, la atacaron.

- me parece buena idea, cuanto mas lejos este de aquí, menos sufrirá las consecuencias.

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Re: Hermanos de armas, hermanos del destino. (Adrien Florent)

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