Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Whisper of Locket - Foro Harry Potter 3ª G - [AFILIACIÓN NORMAL]
Vie Mar 20, 2015 10:13 pm por Invitado

» SONS OF ANARCHY | NORMAL
Lun Oct 13, 2014 8:57 am por Invitado

» University of Cambridgre +18 # Nuevo
Mar Abr 08, 2014 11:45 pm por Invitado

» Spelling a Spell - Nuevo! {Afiliación Elite}
Vie Ene 24, 2014 4:39 pm por Invitado

» Life in NEW YORK +18 - Tumblr Promocional
Sáb Ene 04, 2014 11:07 pm por Invitado

» Naruto New World (A.Élite)
Lun Dic 09, 2013 2:37 pm por Invitado

» Looking For You
Dom Dic 08, 2013 12:26 pm por Invitado

» Anime Rol [Élite]
Miér Nov 13, 2013 10:10 pm por Invitado

» O.W. {Foro rol Naruto/Inuyasha-Yaoi/Yuri/Hetero} normal
Vie Oct 25, 2013 3:16 pm por Invitado

valar morghulis by sansarya on Grooveshark




Photobucket OPPUGNO THE LIGHTS Guardianes BelovedHogwarts Image and video hosting by TinyPic Age of Dragons The Hunger Games RPG Diagon Alley RPG Never After Fateful  Memento the game is on Dirty Passion Ashley Image and video hosting by TinyPic Darkest Night: El foro de rol de DC Comics Cruel Intentions Voldemort Returns TA 'Ndrangheta Game of Thrones Allegiant Rol Time Of Heroes Stanford University the game is on Lacim Tenebris
Este foro está basado en la saga de George R.R. Martin titulada "Canción de Hielo y Fuego", además sacamos contenido de diversas webs relacionadas como Asshai.com o de Hielo y Fuego Wikia. También traducimos expresamente artículos relacionados de Westeros.org para utilizarlos en Valar Morghulis. Los gráficos, plantillas, reglas y personajes cannon fueron creados por los miembros del Staff por lo que poseemos derechos reservados. No intentes plagiar o tomar algo sin habernos notificado o nos veremos forzados a tomar las medidas necesarias y a efectuar las denuncias correspondientes a Foroactivo.

La senda del destino [Brynden Ríos]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

La senda del destino [Brynden Ríos]

Mensaje por Silvia Tully el Sáb Feb 16, 2013 2:45 pm

El cuervo la había sorprendido, aunque suponía que en algún momento llegaría uno. Tierras de la Corona era su destino. ¡Maravilloso! Iría a ver a los príncipes, la reina y el rey, pero también iría a ver a Brynden Ríos quien la había llamado para que acudiese a una cita. Y esa llamada pedía que acudiese antes a él que a cualquier otro.

Una comitiva de veinte hombres rodeándola en todo momento y su dama de compañía, Alia Ryger, a su lado, por supuesto. No sabía cómo había pasado diez días en un camino polvoriento, aspirando las pequeñas partículas de tierra que se levantaban al paso de los caballos que iban en la vanguardia de la comitiva y dejando tras ella y la carroza en la que viajaba una estela igual o mayor del mismo polvo que cubría el empedrado suelo del Camino del Río. En el Camino Real la cosa cambió. El empedrado era mucho mejor, de alta calidad, y solo había pequeños tramos en los que el barro causado por lluvias en los días anteriores había cubierto esas piedras.

El traqueteo de su comitiva se oía en las granjas cercanas y las gentes que allí habitaban miraban con entusiasmo el paso de la Tully por allí. Silvia nunca se había sentido mejor. Había cientos de miradas sobre ella a lo largo de cada día y no eran por que hubiese hecho nada malo, tan solo por ser ella y por pasar por ciertos lugares. Como cuando pasó por tierras Rosby, ya en el octavo día. Los Rosby no supieron de su paso hasta uno o dos días después, cuando hubo llegado a Desembarco, pero los campesinos de ambos lados del Camino Real hicieron correr la voz de que una joven de cabellos pelirrojos paseaba con gracia pro sus tierras, dejando las marcas de las ruedas del carruaje con el pez plateado en sus puertas al paso por el lugar.

Llegó a Desembarco y entró sin que nadie hiciera muchas preguntas, su cabello, la comitiva vestida de los colores azul y rojo de los Tully y el pez de plata ondeando en sus banderas, daban señales de que era una Tully legítima y, por supuesto, que venía en son de paz.

Sin embargo, alguien le ofreció una audiencia con el rey Daeron, pero tuvo que decir que se encontraba cansada y sucia y que prefería que le asignasen una habitación antes que hablar con él. Y, por supuesto, antes que hablar con la reina, quien no debía verla tan desastrada como se encontraba, debía darse un baño que le ocuparía toda la tarde.

Pero no era ese su plan. Una vez hubo llegado a la habitación que le asignaron, recogió su pelo en un trenza que lió sobre sí misma tras su cabeza y la ocultó con una cofia que solo dejaba ver la parte delantera de su pelo anaranjado. Se cambió el vestido por uno más ligero, pues en la costa las temperaturas eran suaves pero un poco más altas que las del interior, en las Tierras de los Ríos. Eligió un color mostaza atenuado por un sobretodo marrón muy oscuro. Y los zapatos eran de cuero del igual color aunque de un tono ligeramente más claro.

Así abandonó su estancia y buscó por pasillos y salas abiertas hasta que por fin dio con quien necesitaba encontrar.

Brynden Ríos...—había sido un susurro acompañado por una reverencia. La estancia estaba vacía, pero estaba segura de que aquellas paredes oían de la misma forma que ella lo haría dentro de poco.
avatar
Silvia Tully
Nobleza
Nobleza


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La senda del destino [Brynden Ríos]

Mensaje por Brynden Ríos el Vie Feb 22, 2013 1:54 pm

Una de las virtudes más destacadas del bastardo no era la paciencia, por lo que, a su juicio, la pelirroja tardaba demasiado en acudir a su llamada. Primero, como buen paranoico, pensó que algo le había pasado en el camino. Después, que algo le había impedido salir de Aguasdulces, y después, en el peor de los casos, que lo había traicionado.
No le extrañaría lo más mínimo. Después de lo ocurrido con Shiera se esperaba cualquier cosa de cualquier persona que no fuera él.

En ese instante, mientras mirada distraído por la ventana de su despacho, una fugaz figura de roja cabellera pasó con celeridad por el patio principal. Pestañeó repetidamente pues no estaba seguro de lo que había visto. En ese instante, salió de su ensimismamiento, apuró la copa de vino dorniense, más seco pero con un toque a melocotón y se colocó a Hermana Oscura del cincho, para acto seguido volvérsela a quitar y ataviándose mejor con la capa de viaje, que sin duda le daba un aspecto más intimidante y discreto que el del mandoble. Estaba claro que siendo mediohermanos, él y Daemon no se creían lo mismo por tener una espada importante.
Según su intuición y conocimiento de la fortaleza, cruzó los pasillos, estancias y puertas que mejor lo conducirían al lugar que la joven con toda probabilidad tendría a bien tomar. Esperó.
En efecto, en la siguiente esquina se esperó apoyado en la pared con los brazos y pies cruzados, pues al fondo del pasillo apareció la inconfundible lady del Tridente.
Cuando llegó a la altura del consejero, éste pensó si sonreír o no, puesto que se alegraba de que estuviera allí, pero por otro lado rompería su imagen oscura y fría. Finalmente, mientras se debatía si hacerlo o no, su cuerpo fue por otro lado y una fugaz sonrisa se dibujó en la comisura de sus labios:
-Bienvenida, Lady Tully -dijo escuetamente -acompañadme, por favor -se dio la vuelta, sin dejar de mirar por el rabillo del ojo y caminó -¿Bien el camino? -preguntó.

Cuando llegaron a su despacho, guardado tras una gruesa puerta de roble, reforzada y tachonada por acero retorcido en figuras sin sentido. Ningún soldado la guardaba, y para el que no conociera al consejero, aquello podría ser extraño.
El orden en aquel lugar no era excesivo ni artificial, pero sí el necesario. Los papeles se agolpaban de forma apilada en su mesa, de la silla que la coronaba pendía Hermana oscura y los libros sin orden aparente descansaban en estantes. El bastardo ofreció una silla acolchada a la pelirroja, mientras él servía dos copas del vino dorniense que estaba tomando.
-Dorniense, algo más seco de lo normal, quizás por la edad, pero afrutado con melocotón -cuando se la dejó en la mesa delante de ella. Quizás después, los licores de Lys fueran más apropiados -Bueno, la guerra es más inminente que nunca ¿qué tal van las cosas por el Tridente? -para iniciar la conversación.

Su mirada era perspicaz. Antes de nada, debía extraer información antes de darla.

Volver arriba Ir abajo

Re: La senda del destino [Brynden Ríos]

Mensaje por Silvia Tully el Dom Feb 24, 2013 11:50 am

La estancia no era como a ella le gustaba, pero allí no podía hacer nada. Se notaba que había un orden, pero era algo caótico y no sabía si alguien podría encontrar lo que buscase con una sola ojeada como ocurría en la biblioteca de Aguasdulces o en el despacho de Medgard. Sentía cierta inquietud, reprimiéndose para no ponerse un par de sus guantes blancos de suave seda y dedicarse a ordenar todo por tamaños, colores, temáticas... Cualquier forma menos aquella.

La inquietud dio paso al nerviosismo: si no salía de allí pronto acabaría por tener un ataque de histeria. Suerte que Alia se encontraba con ella en Desembarco y podía comentarle lo que había visto en las estancias (no una cualquiera, sino las estancias en general) por las que había paseado tranquilamente sin nadie que la molestase.

—El camino...—se perdió mirando libros desordenados— Bien, sí, bien.

Lo había dicho por decir. No recordaba nada con aquella visión a su alrededor. Tomó la copa que había frente a ella y bebió un sorbo que la hizo poner una mueca de desagrado por el sabor inicial. Después se suavizaba y, como decía Brynden, tomando un sabor afrutado a melocotón y era realmente delicioso. ¿Cuándo había tomado asiento en aquel mullido sillón?

Aguasdulces está en calma. El Tridente también. Desmond tomó la sabia decisión de enviar tropas a patrullar las fronteras para impedir el paso en ambas direcciones. Todavía no ha intentado cruzar nadie importante, pero los cuervos que llevan a mi primo también me llegan a mí, así que tendré conocimiento de ello cuando se produzca.

Bebió dos sorbos más, el sabor cambiaba mientras más bebía, pero no quería beber demasiado así que colocó las manos con la copa sobre la falda de su vestido. Quién sabía qué ocurriría si bebía más de la cuenta, quizás hablase de más y... No podía permitirse hablar de más, ni frente a Brynden ni frente a nadie. Sus secretos eran suyos y de nadie más. «Dos personas guardan bien un secreto si una de ellas está muerta» Su pensamiento se desvió hasta Medgard. ¿Y si Medgard intentaba matarla por el secreto que compartían? ¿Y si Medgard creía que ella lo asesinaría igual que a su padre y lo hacía antes él? Debía hablarlo con él, jamás lo asesinaría. Jamás le haría nada que pudiera provocarle un daño, lo amaba con locura.
avatar
Silvia Tully
Nobleza
Nobleza


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La senda del destino [Brynden Ríos]

Mensaje por Brynden Ríos el Miér Feb 27, 2013 5:23 am

La pelirroja respondió de forma distraída; sin duda era una muestra de protocolo y es posible que de disconformidad. Sin duda, Brynden no podría confiar en ella de aquella manera.
La mera información no bastaba. Abrir la boca y cantar también lo hacían los cardenales rojos, y el consejero no veía en Lady Tully a uno de esos salvo por el tono del plumaje. Si quería ganarse al bastardo, si no quería más que decir y decir sin obtener nada a cambio, podía seguir por aquel camino. Si quería rumores que pondrían en jaque a todo Poniente, debía hacer algo más, debía mostrar actitud.
A Brynden no le hubiera importado si aquella joven fuera una cualquiera, pero por ser quien era, iba a ser franco y directo para aplacar aquella situación:
-No penséis que no aprecio vuestra dedicación, mi Lady, pero conmigo en privado no tenéis que fingir -su voz como siempre, era profunda -Las palabras son eso, palabras, y aunque cueste creerlo, no valoro más las palabras que las acciones. No valoro más un rumor que el movimiento que lo envuelve -se levantó de su apoyo contra la mesa y volvió a su asiento, dando una pausa para que las palabras recalaran en ella -No quiero de vos un soldado que se cierne a su papel con rectitud, ni un pájaro que canta para complacer y después vuela de nuevo. -alzó una ceja "¿entendido?" -A mí podéis decirme todo lo que se os pase por la cabeza. No os limitéis a la información. Quiero también actitud, quiero entrega, quiero opiniones, que vayas más allá de los datos. En privado dime lo que se te antoje. Puede que haya cosas que se me escapen. Os quiero al natural -acto seguido, miró la pila de papeles y los revolvió en busca de uno.

Lo sacó, lo leyó brevemente y se lo pasó a la pelirroja.
Esperó a que acabar, pues era breve e inquietante:
-¿Qué opina Medgard y qué papel tiene en el Tridente? Porque hasta ahora no he tenido a bien conocerlo -y creo que tampoco quiero -siendo el Lord -señaló la misiva -¿Sabes qué podría querer para no decirlo por cuervo? -y dudo que sean asuntos de guerra, volvió a decirse.

Con la carta acaba de dar un voto de confianza a la joven, pues esperaba que tras aquel rostro de salón se escondiera algo más que lo que aparentaba. Algo que sin duda escondía bien, pero a ojos de Brynden llegaba un minúsculo atisbo.

Carta:
Al consejero de los rumores, Brynden Ríos.

El que os escribe es Ser Desmond Tully, hijo de Medgard Tully, señor de Aguasdulces y Lord Supremo de Tridente.
Necesito hablar con vos más pronto que tarde, en privado, sobre ciertas cuestiones que no pueden ser nombradas en esta misiva.

Espero vuestra visita, se despide.

Ser Desmond Tully

Volver arriba Ir abajo

Re: La senda del destino [Brynden Ríos]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.